Poemas paralelos.

Este poema de Dai Wangshu me hizo acordar, salvando las distancias, al genial soneto de Daniel Giribaldi que empieza: «Corona el mostrador su forma absurda/conservada en alcohol dentro de un frasco.».

El dedo cortado

En un estudio antiguo y cubierto de polvo,
conservo en un frasco en formol un dedo cortado.
Cada vez que, aburrido, me pongo a hojear los libros
el dedo tristemente me trae un recuerdo trágico.
Este es el dedo amputado de un amigo muerto:
como mi amigo pálido, chupado y mustio.
Regresa, nítido, cada vez que lo contemplo
el recuerdo del día en que me entregó este dedo:
“Guarda este souvenir de un amor ridículo.
Sólo puede traerme más desgracia en mi deriva.”
Lentas, pesadas, como un suspiro sus palabras,
y en sus ojos, pese a la sonrisa,  una lágrima oculta.
Nada supe ni sé sobre aquel amor ridículo.
Sólo sé que en la casa de una familia pobre
mi amigo fue atrapado, y luego la tortura,
y luego la prisión, y la muerte, la que nos espera a todos.
Nada supe ni sé sobre aquel amor ridículo.
Nunca hablaba de él mi amigo, ni siquiera ebrio.
Debe haberse tratado de una historia triste,
y debe haber querido, al deshacerse del dedo, borrarla para siempre.
Hay en este dedo todavía manchas de tinta,
rastros de un color rojo, brillante y exquisito.
Brillan sobre la piel como brillan en mi cabeza
los ojos de mi amigo recriminándome el miedo.
Aunque me traiga una tristeza ligera y persistente,
este dedo es para mí el objeto más preciado.
Cada vez que algún hecho trivial logra abatirme
me digo: “Bien, veamos un poco nuestro frasco.”

Dai Wangshu (1905-1950)

断指
在一口老旧的、满积着灰尘的书橱中,
我保存着一个浸在酒精瓶中的断指;
每当无聊地去翻寻古籍的时候,
它就含愁地勾起一个使我悲哀的记忆。
这是我一个已牺牲了的朋友底断指,
它是惨白的,枯瘦的,和我的友人一样;
时常萦系着我的,而且是很分明的,
是他将这断指交给我的时候的情景:
“替我保存这可笑可怜的恋爱的纪念吧,
在零落的生涯中,它是只能增加我的不幸。”
他的话是舒缓的,沉着的,像一个叹息,
而他的眼中似乎含有泪水,虽然微笑在脸上。
关于他“可笑可怜的恋爱”我可不知道,
我知道的只是他在一个工人家里被捕去;
随后是酷刑吧,随后是惨苦的牢狱吧,
随后是死刑吧,那等待着我们大家的死刑吧。
关于他“可笑可怜的恋爱”我可不知道,
他从未对我谈起过,即使在喝醉酒时。
但我猜想这一定是一段悲哀的事,
他隐藏着, 他想使它随着截断的手指一同被遗忘了。
这断指上还染着油墨底痕迹, 是赤色的,
是可爱的光辉的赤色的,
它很灿烂地在这截断的手指上,
正如他责备别人懦怯的目光在我心头一样。
这断指常带了轻微又粘着的悲哀给我,
但是这在我又是一件很有用的珍品,
每当为了一件琐事而颓丧的时候,
我会说:“好,让我拿出那个玻璃瓶来吧。”

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

La organización de la distancia (Bian Zhilin)


La organización de la distancia

Pienso en subir al segundo piso para leer
“La historia de la decadencia del imperio romano”
cuando una estrella de la época de la caída de Roma
aparece de repente entre las páginas del diario.
Cae el diario. Abro el mapa, y recuerdo
la exhortación de alguien que está lejos.
También en el paisaje recibido por correo
el crepúsculo parece interminable.
(me despierto, atardecer, nada que hacer, quizás ir a ver un amigo).
Cielo gris. Océano gris. Caminos grises.
¿Dónde estoy? ¿De qué serviría
examinar a la luz de la lámpara un puñado de tierra?
De repente escucho mi nombre más allá de mil puertas.
¡Oh, qué cansancio! ¿Alguien ha jugado con mi barquito de papel?
La visita de un amigo me ha traído
las cinco en punto y la idea de la nieve.

9 de enero de 1935

距离的组织

想独上高楼读一遍《罗马衰亡史》,
忽有罗马灭亡星出现在报上。
报纸落。地图开,因想起远人的嘱咐。
寄来的风景也暮色苍茫了。
(醒来天欲暮,无聊,一访友人吧。)
灰色的天。灰色的海。灰色的路。
哪儿了?我又不会向灯下验一把土。
忽听得一千重门外有自己的名字。
好累呵!我的盆舟没有人戏弄吗?
友人带来了雪意和五点钟。

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Soledad (Bian Zhilin)

Soledad

De chico, para no sentirse solo
guardaba un grillo bajo la almohada.
Cuando creció, se mudó a la ciudad,
se compró un reloj que brilla en la oscuridad.

De chico pensaba siempre en las tumbas
pensaba en los pastos donde se escondían los grillos.
Hoy, hace ya tres horas que está muerto.
Y en la pared como si nada el tictaqueo.

Bian Zhilin (1910-2000)

寂寞

乡下小孩子怕寂寞,
枕头边养一只蝈蝈;
长大了在城里操劳,
他买了一个夜明表。

小时候他常常羡艳
墓草做蝈蝈的家园;
如今他死了三小时,
夜明表还不曾休止。

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Un soneto chino

Parado en lo más alto de este monte
me fundo en lo infinito del paisaje,
me vuelvo esta llanura interminable,
caminos que se cruzan y se alejan.

No hay río que no empalme en otro río,
no hay nube que no siga alguna brisa.
Las tierras y ciudades que cruzamos
con nuestra vida forman una cosa.

Igual que el pino crece en la ladera
o en esas calles la neblina densa,
así crece la vida, así las penas.

Vagando con el río o con viento
somos la trama que urden esas sendas
somos los hombres que sobre ellas marchan.

Feng Zhi (1905-1993)

我们站立在高高的山巅
化身为一望无边的远景,
化成面前的广漠的平原,
化成平原上交错的蹊径。

哪条路,哪道水,没有关连,
哪阵风,哪片云,没有呼应;
我们走过的城市、山川,
都化成了我们的生命。

我们的生长,我们的忧愁
是某某山坡的一棵松树,
是某某城上的一片浓雾;

我们随着风吹,随着水流,
化成平原上交错的蹊径,
化成蹊径上行人的生命。

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Hay una tumba

Hay una tumba
cubierta de maleza,
hay una tumba y
sobre la tumba el viento
y pastos como víboras.
Hay una llama
que la oscuridad envuelve,
hay una llama
que chisporrotea.
Hay un pájaro extraño
a la sombra de un espíritu,
hay un pájaro extraño
que gime con voz de otro mundo.
Hay una luna amarilla
una luna amarilla que espía
detrás de nubes negras.
Hay una luna amarilla
un filo de luna amarilla
hundiéndose de golpe
detrás de las montañas.
17 de agosto de 1925

Zhu Xiang  (1904-1933)

(Versión Miguel Ángel Petrecca)

有一座坟墓

有一座坟墓,
坟墓前野草丛生,
有一座坟墓,
风过草像蛇爬行。
有一点萤火,
黑暗从四面包围,
有一点萤火,
睒着如豆的光辉。
有一只怪鸟,
藏在巨灵的树荫,
有一只怪鸟,
作非人间的哭声。
有一钩黄月,
在黑云之后偷窥,
有一钩黄月,
忽然落下了山隈。

一九二五年八月十七日



Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

El problema del duelo

El problema del duelo

Una hormiga muere y nadie la llora
Un pájaro muere y nadie lo llora, salvo que se trate de un ibis nipón
Un mono muere, los monos lo lloran
Un mono muere, los hombres le levantan la tapa del cráneo
Un tiburón muere, y otro tiburón sigue surcando el agua
Un tigre muere, un hombre lo llora, llorándose a sí mismo
Un hombre muere, hay quienes lo lloran y quienes no
Un hombre muere, hay quienes lo lloran y quienes aplauden
Una generación muere, y la próxima básicamente no la llora
Un país muere, y a menudo deja apenas historias controvertidas
Un país que no deja historias controvertidas no es un verdadero país
A menos que se trate de un verdadero país, un país muere y nadie lo llora
Nadie lo llora, quiere decir que el viento sopla en vano
Quiere decir que el río corre en vano, que en vano embiste las rocas
En vano brilla su oleaje, en vano produce espuma
El río muere, no corresponde a los hombres llorarlo
El viento muere, no corresponde a los hombres llorarlo
El viento y el río corren juntos hacia el océano, un oceáno vasto como en Zhuangzi
El océano vasto muere, y vos también tenés que morir
El rey dragón muere, vos también tenés que morir
La luna no se lamenta, porque en la luna no hay nadie
Las estrellas no se lamentan, no son de carne y hueso.

Xi Chuan

悼念之问题

一只蚂蚁死去,无人悼念
一只鸟死去,无人悼念除非是朱鹮
一只猴子死去,猴子们悼念它
一只猴子死去,天灵盖被人撬开
一条鲨鱼死去,另一条鲨鱼继续奔游
一只老虎死去,有人悼念是悼念自己
一个人死去,有人悼念有人不悼念
一个人死去,有人悼念有人甚至鼓掌
一代人死去,下一代基本不悼念
一个国家死去,常常只留下轶事
连轶事都不留下的定非真正的国家
若非真正的国家,它死去无人悼念
无人悼念,风就白白地刮
河就白白地流,白白地冲刷岩石
白白地运动波光,白白地制造浪沫
河死去,轮不到人来悼念
风死去,轮不到人来悼念
河与风相伴到大海,大海广阔如庄子
广阔的大海死去,你也得死
龙王爷死去,你也得死
月亮不悼念,月亮上无人
星星不悼念,星星不是血肉

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Las palabras del águila (II)

II. Acerca de la soledad, es decir del deseo insatisfecho
13. La luna estimula la pasión, la cebolla estimula la libido, las plantas medicinales estimulan el deseo de enfermedad, las llamas el deseo de muerte. En cuanto al deseo de comer no sé si nace de mí o de los parásitos dentro de mi estómago. En cuanto a los parásitos de mi estómago, ignoro si forman parte de mi conciencia vital.
14. Frente al deseo incluso el emperador debe pararse derecho. Bajo el dominio del deseo hasta el tonto ha de mostrarse inteligente. Aún si no tenés ni idea de qué es lo que se esfuma en el viento, sabés que tu deseo tiene las manos vacías: así atravesás el umbral de la soledad.
15. O para probar tu resistencia abandonás tu hogar. Pero cuando te cansás de las privaciones y querés recuperar tu dicha descubrís que los ratones ya han levantado su sistema en medio de tu casa: así atravesás el umbral de la soledad.
16. O dudás cada día más de vos mismo y empezás a castigarte ciegamente. Esto es exactamente como si plantaras con tus propias manos un manzano escuálido pero te desmayara el golpe de una manzana madura (la manzana te ha confundido con Newton): así atravesás el umbral de la soledad.
17. O utilizás una voz falsa para rogarle a un mundo falso. Una de dos: o vos estás equivocado, o el mundo está equivocado. Te forzás hasta quedar con la cara roja y sin palabras, y es en ese momento que la sinceridad aparece: así atravesás el umbral de la soledad.
18. O creás una misión y trabajás en pos de esta como un trabajador subterráneo. Pero esta misión termina por amenazar tu vida: así atravesás el umbral de la soledad.
19. La soledad: laberinto personal. Dentro de este laberinto las plantas dan flores pero no lo hacen para seducir ni para vender (otro es su objetivo). Las plantas dan frutos pero no se las ve dar gritos, no se las ve bailar (¿cómo se reconoce ese goce interno?).
20. Criás un pájaro y convertís el laberinto en una jaula. Crías un perro y transformás el laberinto en una cucha. En el momento mismo en que negás ser un pájaro estás discutiendo con un pájaro. En el momento en que negás ser un perro ladrás igual que un perro.
21. Solitario aventurero: ¿te duelen todavía las hemorroides? Este dolor es para advertirnos que el tiempo no es en absoluto imaginario: que es el ritmo de la corriente sanguínea, la aceleración del motor, el frote entre la esposa y el esposo, la erosión de la mente. Un aplauso largo y incesante alienta al solitario a seguir su deslizamiento sobre el hielo peligroso.
22. Por perderte una cena te encontraste con una pelea. Por no convertirte en santo te emborrachaste perdidamente en una esquina. Cantás, y los demás piensan que estás aullando. Pedís, y terminás sacrificando tu propia persona. Una persona que te perseguía termina cayendo con vos en la misma trampa.
23. La soledad es voluminosa.
24. El laberinto de la soledad está repleto hasta reventar.

25. ¿Querés o no querés leer este mapa? La pena es la primera encrucijada: un camino lleva hacia la canción, otro camino lleva hacia el desconcierto. El desconcierto es la segunda encrucijada: un camino lleva hacia el placer, otro camino lleva hacia el vacío. El vacío es la tercera encrucijada: un camino lleva hacia la muerte, otro camino hacia la iluminación. La iluminación es la cuarta encrucijada: un camino lleva hacia la locura, otro camino lleva hacia el silencio. 


Xi Chuan
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Las palabras del águila (I)

Las palabras del águila

  1. Acerca de lo temible y dañino del pensamiento
1. Escuché hablar de una aldea donde todas las personas habían perdido el cerebro a causa de una enfermedad. Sólo el jefe de la aldea había conservado la mitad de su cerebro. Por eso con frecuencia alguien iba hasta la casa del jefe de la aldea en medio de la noche, lo forzaba a levantarse de la cama y le ordenaba: “¡Ayudame a pensar esto!”
2. Observá cómo el pensamiento es una carga, observá hasta qué punto puede acabar con toda dignidad.
3. Escuché hablar de un niño que tenía la costumbre de esconderse dentro de una olla o de un nido para dar libre curso a sus pensamientos. Y sin embargo, su madre estaba convencida de que no era capaz de escapar de la palma de su mano. Hasta que un día el niño se esfumó sin dejar rastro: ni él mismo sabía ya dónde se encontraba, mucho menos su preocupada madre.
4. Observá cómo realmente el pensamiento es temible y dañino.
5. (Aquello que puede ser llamado “vicio” indefectiblemente fascina y produce adicción).
6. Mi antepasado escribió una carta al emperador proponiéndole que prohibiera el pensamiento. El emperador aceptó de buen grado la propuesta, pero al poco tiempo decidió posponer su aplicación. Decidió prohibir primero que las personas anduvieran desnudas en sus casas.
7. Se equivocaba. Evidenciaba así su falta de pensamiento. Porque nadie se atreve a asegurar si al abrir de un empujón la puerta del pensamiento lo que saldrá del interior será una bella mujer o un tigre. Nadie se atreve a asegurar que la belleza no rugirá o que el tigre estará desprovisto de ternura.
8. Por eso una broma es preferible a un pensamiento. Por eso los químicos inventaron los somníferos. Un somnífero es capaz de ahuyentar a los demonios del pensamiento. Sólo que esto no puede leerse en ninguna botella de somnífero.
9. Una vez durante una noche de insomnio escuché a alguien gritar mi nombre. Siguiendo el rastro de ese grito anduve contra el viento y atravesé un río, corriendo serio peligro de resbalarme, pero no logré alcanzar a nadie. Concluí que en ese momento un demonio había comenzado a acecharme.
10. Por eso camino pegado al muro y con el aspecto de alguien que guarda la llave de un depósito de oro. Miro todo el tiempo hacia atrás buscando a un posible perseguidor, hasta que choco contra un árbol, hasta que choco contra otra persona con aspecto de guardar la llave de un depósito de oro.
11. Pienso que he tomado el camino equivocado: me complazco en refutarme a mí mismo. Siempre hay alguien descontento cada vez que me dispongo a la refutación. Es una suerte que el refutado sea yo mismo.

12.  Me veo a mí mismo en el espejo, pero no veo mi pensamiento. En cuanto lo veo, mi pensamiento se paraliza.


Xi Chuan (1963-)
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Li Shangyin (sin título)

Li Shangyin (813-858) es uno de los poetas más importantes del período Tang tardío, y su fama tiene que ver en gran parte con su serie de poemas «sin título»: poemas de amor, oscuros, cuya destinataria o destinatario es un misterio. Este poema es uno de esa serie.  Formalmente, un lushi,  la forma llevada a la perfección por los poetas de esta dinastía, y específicamente por Du Fu: 8 versos (de 5, 6 o 7 ideogramas), regidos por un patrón tonal muy estricto y paralelismos entre el tercer y cuarto verso y entre el quinto y el sexto.

Sin título
Difícil el encuentro y también la despedida.
Decae el viento del este, cien flores se marchitan.
El gusano hasta la muerte sigue lanzando sus hilos,
la vela hasta consumirse sigue vertiendo lágrimas.
Al alba frente al espejo la entristece una cana nueva.
De noche, mientras recita, siente tal vez la luna fría.
De acá al monte Peng el camino no es tan largo:

ve, pájaro verdeazul, en busca de noticias.



无题
相见时难别亦难,
东风无力百花残。
春蚕到死丝方尽,
蜡炬成灰泪始干。
晓镜但愁云鬓改,
夜吟应觉月光寒。
蓬山此去无多路,
青鸟殷勤为探看。
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Jan Potocki no llega a Pekín

Y habría que hacer la historia también de los que no llegaron a Pekín, de los que estuvieron cerca pero se quedaron a medio camino, como Potocki, que vino a China a principios del siglo XIX acompañando a una nutrida y desafortunada embajada rusa. La empresa vino mal barajada desde el principio, demasiada fanfarria, con 240 integrantes, decenas de carruajes, peluqueros, músicos, vino, uniformes y todo el lujo imaginable, como si el propósito fuera triunfar con brillo y soberbia ahí donde embajadas anteriores habían fracasado con astucia y prudencia. Todavía estaban lejos de la frontera cuando llegó una primera carta del príncipe de Ourga (súbdito del emperador) insinuando que se redujera el número de la comitiva antes de llegar a la frontera y pidiendo la lista de regalos destinados al emperador. En la frontera, los hacen esperar 3 semanas, hasta que finalmente cruzan el 18 de diciembre, en medio del estruendo de cañones rusos y de petardos chinos, con la comitiva reducida a la mitad, y se disponen a atravesar el desierto en pleno invierno. Llegan a Ourga, y ahí las negociaciones empiezan de nuevo. Además de pedirles que reduzcan aún más la comitiva, y de una sucesión infinita de malentendidos, el obstáculo principal parece ser una ceremonia que precisa que el embajador haga reverencias frente a un altar donde se encarna la presencia del emperador. El embajador se rehúsa; sus órdenes le permiten prosternarse frente al emperador, pero no frente a un altar. Las negociaciones se empantanan, se espera una carta de la corte en Pekín y mientras tanto el invierno se hace cada vez más cruento. Entre menos 20 y menos 25, de día; entre menos 28 y menos 32, de noche. A veces el mercurio se congela. Los mongoles dejan apagarse el fuego y los rusos se despiertan con la frazada congelada contra la boca. Cuando el fuego no se ha apagado, con frecuencia se despiertan en medio de la noche con la ropa prendida por una chispa, de lo que resultan grandes quemaduras. Viven así, entre el hielo y el fuego. La comida es otro tormento. Les sirven un cordero tan duro que es prácticamente incomible. El arroz se llena del hollín del carbón. Por supuesto, el embajador está exceptuado de estos padecimientos. Tiene un estufa que lo mantiene caliente, una carpa bien cómoda y un cocinero que se ocupa de prepararle una dieta variada. Sin embargo, comienza a impacientarse; pasea sin parar en la puerta de su carpa, o se lo escucha gemir desde adentro. Los rusos empiezan a tener fantasías delirantes; se dicen que, en caso de que la respuesta de Pekín sea negativa, volverán a pasar el invierno a Irkutsk (un villorrio de Siberia) y organizarán bailes, soirées y salones literarios. Finalmente, un día las cosas parecen cambiar para mejor. El príncipe manda a la carpa del embajador una ofrenda de faisanes, víveres y fuegos de artificio que son encendidos esa misma noche. Las negociaciones recomienzan. El embajador le hace una visita al príncipe, le lleva regalos. El príncipe ofrece una solución: que el embajador escriba una nota donde explique que sus órdenes no lo habilitan a hacer reverencias frente a un altar pero que se compromete a hacerlas frente al emperador, una vez llegados a Pekín. La promesa de prosternarse en Pekín debe aparecer dos veces en la carta: al principio y al final. El embajador se niega: dice que no hay ningún motivo para repetir dos veces lo mismo en una carta. Al atardecer, los enviados del príncipe vienen hasta la tienda del embajador. Devuelven los regalos y dejan sobre la mesa del embajador una carta que contiene una sola línea: “Son una raza de extravagantes. Váyanse ahora mismo.”  El embajador, furioso, manda tirar los regalos fuera del campamento, del lado chino, y ordena a la orquesta que cante toda la noche,  para molestar. Al día siguiente, parten. Los chinos los siguen pisándoles los talones: cargan con los regalos de los rusos, que depositan del otro lado de la frontera rusa. Al llegar a Irkoutsk los rusos se disponen a implementar los planes de entretenimiento que habían imaginado durante el viaje. Organizan un evento social. “Acudieron, en efecto, una veintena de caricaturas que componían la crema y nata de Irkoutsk.” Anota Potocki. “Pero cuando se quiso realizar un segundo evento, las pobres caricaturas manifestaron humildemente que tenían la costumbre de acostarse a las nueve y que, por otra parte, cada caricatura tenía solamente un vestido, por lo que cual, si las reuniones comenzaban a multiplicarse, se verían en problemas.”

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario